Nigga, Una Gata muy Especial

El gatete “FeelCats” de diciembre ya tiene nombre y se llama “Nigga”, una gata preciosa de 10 años, de pelo negro y largo, ganadora de la foto al gatico más votado. Su “mami” Ana María nos contó un poco de Nigga y hemos querido reproducirla tal cual, con sus palabras, pues son las que mejor describen y cuentan su historia.

De Nigga les cuento que nació en mi casa de Medellín – Colombia, el 1 de septiembre de 2003. Es hija de una gata callejera que llegó desde el techo y se quedó porque encontró una familia que le acogió de inmediato. Probablemente nos eligió no sólo porque le dábamos comida y afecto, sino porque andaba buscando un lugar seguro para dar a luz a sus crías. 

Nigga, de pequeña. Gata a la hora del baño

Nigga un poco enfadada, le tocaba baño..

 Nigga hace parte de una segunda camada y fue la única sobreviviente de tres gaticos, porque días antes de nacer la madre tuvo una pelea con otro gato que la hizo caer de un tercer piso. Por esa razón siempre la hemos considerado como un milagro que llegó para alegrarnos la vida y la hemos querido de manera especial

Gata Negra haciendo equilibrios

Toda una panterita en una divertida postura…

 

Niga, la gata descansa en su caja de cartón

¿A qué gatico no le gustan las cajas? A Nigga también..

 Desde el primer momento la hemos tratado como un miembro más de la familia. Y aunque nos adora a todos, tiene un vínculo con mi hermano Sebastián, que fue quien le atendió el parto. Curiosamente, es la primera en darse cuenta que está por llegar, y si por alguna razón él duerme por fuera, se queda en las escalas esperándolo. 

Niga. gata negra,  subida a una escalera

Nigga esperando a Sebastián….

 En fin, su personalidad no dista mucho de la de otros gatos. A la hora de comer es súper puntual. A las 7:00 am y a las 7:00 pm se sienta al lado de su plato a esperar comida fresca. Es un mix entre salvaje y doméstico. Le encanta que la acaricien y que la carguen (pero cuando quiere ella), pero también adora subirse al techo a cazar y a desterrar a todos los gatos que se atreven a entrar en su territorio. Duerme en los lugares más inverosímiles (con tal de que sean nuevos),  juega al escondrijo y persigue papelitos enrollados… 

Nigga, la gata de pelo negro y largo, descansa

¿Ha visto Nigga un papelito? le encanta jugar con ellos…

 

Nigga, descansa en lo alto como cualquier otro gato

Todo está controlado desde aquí…

 

 Quien quiera que tenga un gato sabe estas cosas y está convencido de que el suyo es el más especial de todos, y no es para menos. Yo actualmente vivo en Italia, pero cada vez que regreso de visita a mi casa es como si nunca me hubiese ido. Ella me reconoce; se sube en mis piernas, empieza a ronronear y se restriega para dejarme su olor. ¡Y luego dicen que respecto a los perros, los gatos carecen de empatía!”

Fotos cedidas por Ana María Perez

 

 

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