Japón, el Imperio de los Gatos

En Japón hay un animal por encima de todos los demás que está presentes tanto en la cultura tradicional japonesa como en sus iconos actuales más representativos. ¿te lo imaginas, no?

Pues sí. para ellos el gato es un animal místico y protector, independiente pero cercano y sobretodo una alegoría de la inocencia y el genio que tanto ha influido en el anime tan presente en la sociedad japonesa en forma de personajes y modas juveniles.

Además Japón tiene su propia “raza” de gato, el bobtail japonés, un gato de origen asiático que entró en Japón hace unos 1000 años y que parace ser, después de evitar la epidemia de ratones a principios del siglo XVII que amenazaba la economía japonesa de la seda y el arroz, se convirtió en uno de los animales callejeros más populares en Japón. El aislamiento y la endogamia durante un largo periodo de tiempo les otorgaron rasgos característicos, como su cola corta (gen recesivo), orejas rectas de puntas redondas y un carácter sociable y comunicativo.

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Bobtail Japonés, gato de origen asiático y característico de Japón

Desde los monjes budistas que se dice fueron los primeros en acogerlos tras su llegada a Japón cerca del año 600 a.C, pasando por el mismísimo Emperador Ichijo, donde los gatos del Palacio Imperial ya tenían un trato privilegiado y distinguido, hasta la actual iconografia que se ha materializado desde el Maneki Neko (gato con la pata que invita a entrar a la buena suerte y la fortuna) hasta la mismísima Hello Kitty o los famosos personajes de Doraemon y Pokemon, los gatos son y serán parte de la cultura japonesa.

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Icono de la fortuna de Japón en forma de gato llamado Maneki Neko

y es que Japón y los gatos es una historia de amor y admiración, siendo uno de los primeros países en el mundo en crear los Neko-cafés o sitios privados donde se puede disfrutar de su compañía, debido también al poco espacio disponible en muchos apartamentos, a la prohibición existente por las autoridades.

En definitiva, una cultura de la que debemos aprender los valores de respeto y cariño por este genial animal y que muchos de nosotros entendemos. ¿Eres un catlover a la japonesa?

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