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5 Síntomas de la inmunodeficiencia felina

El VIF o virus de la inmunodeficiencia felina (FIV en inglés) es, junto a la leucemia felina, una de las enfermedades más frecuentes en los gatos.

La diferencia con respecto a la leucemia es que el VIF es un virus clasificado dentro del grupo de los lentivirus o, lo que es lo mismo, es un virus lento que afecta al sistema inmunológico de los gatos durante un período de tiempo largo.

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El virus, inmuno gatos y sus efectos

Se trata de una enfermedad que solo afecta a los gatos, con lo cual ni las personas ni otros animales pueden ser contagiados por este virus.

El problema de esta enfermedad es que favorece la manifestación de infecciones secundarias y, curiosamente, estas infecciones son la principal causa de muerte entre los gatos infectados por VIF o también conocido como el sida de los gatos.

En el caso de que un gato resulte infectado, pueden producirse tres situaciones diferentes:

● Primera, que el gato consiga vencer al virus y se vuelva inmune ante él.

● Segunda, que se convierta en portador pero no padezca la enfermedad.

● Tercera, que el animal continúe su vida sin ningún tipo de síntoma pero con el inconveniente de un sistema inmune comprometido.

¿Se contagia la inmunodeficiencia felina?

Es conveniente  que no compartan los comederos, básicamente, por el tema de la saliva, que sí podría ser una vía de contagio muy remota.

La única forma posible de contagio de este virus es a través de una mordedura profunda de un animal infectado a otro sano y, también, por medio de transfusiones sanguíneas.

Y, como comentamos anteriormente, tampoco puede ser transmitida a seres humanos ni a otros animales. Así que si tenemos varios gatos conviviendo entre ellos y que se lleven bien, no hay ningún tipo de problema; existe un riesgo mayor cuando el gato portador del virus sea un gato agresivo.

El contacto que no sea agresivo entre gatos que comparten un mismo hogar, no parece ser una vía de contagio.

Mucho menos frecuente es el contagio de madres a hijos. Tan sólo existe posibilidad de contagio en el caso de madres positivas VIF que se encuentren en fase aguda de infección durante la gestación y el contagio se produjera a través de la leche materna o bien por ingestión de sangre en el momento del parto.

Pero repetimos que son casos aislados, ya que los gatitos en el útero están protegidos por la placenta que los envuelve y ya nacidos, les protege la membrana mucosa de la transmisión.

5 síntomas de la inmunodeficiencia en gatos

La infección por VIF en los gatos genera un proceso lento, en el cual se pasan por distintas etapas, parecido al que padecen los humanos infectados por SIDA. En la inmunodeficiencia felina con síntomas vemos:

1. En una primera fase o aguda, se puede observar fiebre, neutropenia (número de neutrófilos en sangre demasiado bajo) y linfadenopatía (inflamación de las glándulas linfáticas). Pueden producirse diarreas y síntomas respiratorios leves. El índice de mortalidad es bajo y, aunque exista recuperación en esta fase, todos los gatos se convierten en portadores de la infección. Esta fase tiene una duración aproximada de entre 4 y 16 semanas.

2. En la segunda fase o también conocida como fase de portadores asintomáticos, el virus en sangre se puede aislar y los gatos manifiestan alteraciones del sistema inmunológico. En condiciones naturales no podríamos indicar con certeza la duración de esta fase, pero en el caso de estudios experimentales se ha demostrado que puede durar hasta 4 años.

3. En la tercera fase o fase de linfadenopatía, se presentan fiebre recurrente, linfadenopatía, leucopenia (disminución del número de leucocitos en la sangre), anorexia, anemia, pérdida de peso y alteraciones del comportamiento. Esta fase es relativamente corta, dura tan solo algunos meses.

4. En la cuarta fase se pueden presentar síntomas tales como infecciones secundarias crónicas, diarrea crónica, alteraciones de la sangre o hematológicas, adelgazamiento, estomatitis o inflamación de la mucosa bucal, así como de las encías y tejidos periodontales. Esta fase suele tener una duración que puede ir desde meses a años y los felinos que sobreviven a ella llegan a un estado similar al SIDA de los seres humanos.

5. En la quinta fase o fase terminal, pueden presentarse infecciones «oportunistas» (infecciones que se aprovechan de un sistema inmune debilitado), delgadez extrema, anemia o leucopenia. También pueden apreciarse trastornos oculares, desórdenes neurológicos, cambios en el carácter, deterioro mental, comportamientos psicóticos y tics nerviosos. La mayoría de los gatos que se encuentren en esta fase suelen morir en el plazo de 1 a 6 meses.

Otros síntomas que podríamos mencionar serían:

● Pelaje empobrecido o sin brillo

● Infecciones recurrentes de la piel

● Aborto y problemas reproductivos en gatas fértiles infectadas.

El veterinario llevará a cabo una exploración y tendrá en cuenta los síntomas que presente nuestra mascota para poder llevar a cabo un diagnóstico, pero para poder verificar si el animal está infectado por el virus de la inmunodeficiencia felina deberá realizar varias técnicas de detección de anticuerpos del VIF.

Dichas pruebas pueden realizarse en la clínica veterinaria, pero, como en ocasiones no son 100 % fiables, se pueden emplear pruebas más complejas en un laboratorio. Se realizan pruebas como western blot, la técnica de PCR y radioinmunoprecipitación. Actualmente, existe un test inmunocromatógeno que puede detectar al mismo tiempo, antígeno de leucemia felina y anticuerpos de inmunodeficiencia felina.

Tratamiento para la inmunodeficiencia felina

El tratamiento para la inmunodeficiencia felina más importante es la prevención. Se debe proteger al gato y evitar que se exponga a cualquier tipo de agente infeccioso que pudiera originarle una enfermedad grave o incluso la muerte, debido a que se trata de un animal con un sistema inmunológico debilitado.

Para prevenir que tu gato se contagie lo más conveniente es que no salga de casa y, en el caso de que ya esté infectado, es el único modo de que no contagie a otros animales y evitar que cualquier virus o bacteria ponga en peligro la vida de tu gato.

Podría existir una vacuna que ayudaría a prevenir la infección por VIF, pero solo está testada en EEUU, Japón o Australia, sobre virus inactivos y con resultados no concluyentes.

Si tu gato está infectado, debes fortalecer su sistema inmune y, por consiguiente, sus defensas. Existen fármacos antimicrobianos que pueden prevenir el ataque de bacterias y futuras infecciones al animal.

También en lo que concierne a algunos de los síntomas que se manifiestan como estomatitis y gingivitis, existen antiinflamatorios y, si tuviera fiebre, se le puede suministrar antipiréticos.

Aparte del suministro de fármacos a nuestra mascota, la alimentación de los gatos con inmunodeficiencia felina debe ser especial.

Es recomendable que sigan una dieta con alto contenido en calorías y proteínas. Otro factor primordial es no olvidarse de las desparasitaciones, para lo cual sería conveniente tener un calendario de vacunaciones, ya que cualquier huésped que se instale en tu gato podría llegar a matarlo. Tanto si tu gato es macho como si es hembra, es recomendable la esterilización o la castración.

De este modo se evita que en los períodos de celo se marchen de casa y busquen problemas con otros gatos callejeros.

En el caso de que sea hembra y positiva al VIF se evitan así posibles contagios en el embarazo o lactancia. Como dueño, eres responsable de la salud de tu gato, así que hay que ser constante en estos cuidados de prevención si quieres darle una vida digna.

Cualquier nuevo gato que llegue al hogar familiar deberá ser examinado por un veterinario y habrá que mantenerle aislado de los demás animales durante varias semanas de cuarentena. Durante este período de tiempo se le deberán realizar pruebas de VIF, para descartar cualquier tipo de contagio con el resto de mascotas.

Existe un antiviral denominado interferón, que ha sido probado en ensayos y mejora los síntomas del virus.

Aunque de momento no existe cura para esta enfermedad ni ningún tratamiento que actúe directamente sobre el virus de VIF, con los cuidados adecuados tu gato puede disfrutar de una buena calidad de vida.

Este artículo es informativo, sin facultad para recomendar ningun tratamiento veterinario, por lo que te sugerimos que ante cualquier síntoma fuera de lo normal, lo consultes con tu veterinario.

Si te ha parecido interesante la información aportada, sobre la inmunodeficiencia felina puedes compartirlo y si tu gato padece esta enfermedad, nos encantaría que nos contaras tu experiencia en los comentarios, para otros lectores.

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Comentarios (11)

Apareció un gato en mi edificio y entro en mi departamento, lo castré y me Acabo de enterar que tiene vif, pero el que se contagia por sangre. Tengo 3 gatos mas y realmente se llevan muy bien, me dió pena y me lo quedé.

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Mi gato dio positivo en la prueba del sida. El veterinario dice que hay que hacerle eutanasia. No presenta ningún tipo de síntoma. Tengo otras 3 gatas libres de enfermedad. ¿Qué puedo hacer?

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Ese disque veterinario está loco, busca uno que sea experto en gatos, si es posible que maneje más sobre esa enfermedad, si no presenta síntomas es seguro que puede vivir varios años más…
Te recomiendo que te averigues veterinarios de confianza, en páginas de adopciones y rescate de perros y gatos ahí hay mucha gente que tiene buena experiencia con varios veterinarios.

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Mi gato dio positivo en la prueba del sida. El veterinario dice que hay que hacerle eutanasia. No presenta ningún tipo de síntoma. Tengo otras 3 gatas libres de enfermedad. ¿Qué puedo hacer?

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Leo en varios portales «Actualmente no existe ninguna vacuna contra el virus del FIV » ¿por qué acá dice que sí y habla de refuerzos?

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Muchas gracias por la aclaracion de le inmunodeficiencia felina
Espero que el gato logre superar su condicion y que nos acompañe por mucho tiempo.
Vamos a llevar un control regular llevandolo al veterinario quien en el dia de hoy le hizo las pruebas de laboratorio y le aparecio la insuficiencia en la misma, le receto VIUSIT para ayudarlo en sus defensas, espero resulte

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Adopté a un gato con inmunodeficiencia hace tres años, él ya era un gato adulto, de unos 5 años. Ahora calculamos que tiene unos 8 años. Vive con sus dos hermanos gatos (negativos) muy feliz, está sano, no presenta ningún síntoma. Con limpieza, control veterinario y mucho amor, puedo asegurar que los gatos inmunos son igual de felices y «sanos» que otro cualquiera. Hay que darles una oportunidad y no tener miedo a la enfermedad. Existe mucho mito falso…

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Hola! Tengo dos gatos sanos y tengo otro con inmunodeficiencia y no me atrevo a juntarlos, porque los dos gatos sanos se pelean mucho, puedes defirme que se puede hacer para que puedan convivir los tres juntos evitando el contagio?
Gracias

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Hola. Cuando adoptaste al gato con vif ya tenías a los otros? te pregunto porque estabamos por adoptar un gato adulto que andaba por los patios internos del edificio (hay muchos gatos, pero solo este se dejó tocar) le hicimos el test y salió positivo en vif. Desistimos de adoptarlo para preservar la salud de la gata que ya tenemos. El problema es que este gato es dominante, territorial, peleador, muerde a todos los gatos por acá (incluso a mí me mordió pero con paciencia ya no lo volvió a hacer, con los humanos está más dosil) hace dos semanas que lo castramos y sigue peleando con los otros gatos.

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Hace escasamente un mes, mi padre consiguió meter en casa a una gatita callejera algo vieja que llevamos conociendo desde que era cachorra y a la que no habíamos podido adoptar antes por muchas circunstancias (entre ellas, que tengo perros y la gata los odiaba a pesar de que son buenos con los gatos). A la gatita se la veía bastante mal, con el pelo mustio y presentaba síntomas de gripe. Desde el primer día insistí a mi padre para que la llevara al veterinario, pero él siempre ponía excusas y decía que la gata estaba bien, que sólo era «un catarro». Vivo en otra ciudad y hasta hace pocos días no pude visitar a mi padre. Ayer la llevé, por fin, al veterinario. La gatita tiene inmunodeficiencia y calicivirus. Tenemos más gatos y ha estado en contacto con ellos, comiendo de los mismos cacharros. Hemos tenido que hacer pruebas a todos los gatos de la casa, como es lógico. La gatita se queda con nosotros pero en una habitación aislada, por supuesto, con sus propios cacharros sólo para ella.
Si adoptas un animal lo primero que tienes que hacer es llevarlo al veterinario. No seas pasota y digas «bah, si está bien» porque tú no eres veterinario y no estás capacitado para decir algo así. Además, recuerda que los gatos muchas veces no dan síntomas.
Sinceramente, si tenéis gatos no los dejéis salir a la calle, de verdad que no les hace falta (vivo en otra casa con un gato que nunca ha salido a la calle y vive perfectamente y muy feliz, con sus horas de juego y ejercicio en casa). Vacunadlos y castradlos, os ahorraréis muchos sustos y disgustos totalmente evitables.
Y si, como nosotros, tenéis un gatito con inmunodeficiencia, calicivirus o cualquier otra enfermedad, por favor, dadle todos los cuidados y el amor que necesita, y si no os veis capaces o no queréis un gato enfermo, dadlo en adopción y aseguráos bien de que quien lo adopta sea muy consciente de su condición y los cuidados que requiere, y de que va a cumplir con ello. Jamás, bajo NINGÚN CONCEPTO abandones al gato, esa NO es la solución y sólo empeorarías el problema tanto para él como para otros gatos.

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GRACIAS POR LOS INTERESANTES ARTÍCULOS.

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